
Ella entra al bar, como siempre, buscando su lugar, atrae las miradas, provoca tentaciones y algunos dolores… Pide un trago seco, algo que arda en la garganta, ese dolor que le recuerda que esta viva, mientras que todo alrededor, como todo lo que esta en el mundo, se encuentra simplemente muriendo…
Ella vive entre luces de neón y cortejos absurdos, busca el amor en una botella de whisky, la ilusión en los labios de su próximo amante (Simple ingenuo cliente como todos); Y una razón dentro de cada jalón de nicotina que succionan sus labios y que de la misma manera sueltan humo al ritmo de una melodía perfecta de jazz…
Cuando todo se vuelve oscuro, las luces de la habitación se apagan, se convierte en otra, en esa que la mantiene viva por las duras calles de la realidad, esa única he inigualable que te lleva al cielo con pecados, que hace humedecer a cualquier mujer y estremecer a todo hombre…
Ella la dulce y cara satisfacción, esa, que es la terrible y excelente sensación, ella que juega a ser buena, esa que es buena siendo mala… es la misma persona, la misma que admiras, la misma que callas, la que tiene el toque perfecto, de divina figura, de excelentes manos, de increíble mirada he insaciables labios…
Esta noche saca todas sus armas, una tierna minifalda de menos de una cuarta, un escote excesivo de lujuria infinita, tacones que os dejo a la imaginación y el maquillaje simple y gaston que compro en la farmacia con esa serie de pastillas…
Cae el primero que se acerca, dice unas palabras, ella aspira un cigarro, no un cigarro cualquiera, sino uno de esos que no fuma el que sea; opta por irse, rendirse, de la misma manera todos los hombres de su vida se han rendido con ella, ¿acaso nunca tuvieron la paciencia necesaria? ¿acaso nunca llego uno que le amara de verdad?...
Eso sí, ella amo, amo de verdad, amo más que tú, más que yo, más que cualquiera que conociese al mismo dios…
Llega el segundo, le pide un trago sin permiso alguno, ella gira hacia él, le da una mirada de esas que evalúan, esas que predicen hasta como estas pensando, esa que te eriza la piel por que sientes que te desnudan, investigan he inspeccionan… ella deduce sus intensiones, conoce bien a los hombres, como toda mujer con experiencias malas que tienden a saber las intensiones del que se les acerca… Y en fin no puede evitar hablarle, decirle que espera a alguien que no es él…
Y es así como deja pasar otra oportunidad, como todo en su vida, las oportunidades llegan, como en tu vida, que aveces te ciegas por buscar lo perfecto sin reconocer que tienes lo mejor al frente…
Llega el tercero, con el simple tintineo de su vaso de whisky llama la atención de ella, no le habla directamente, eso la envuelve locamente, elogia el lugar y comenta que ama la música que suena, hasta ese momento ella no se había percatado de la música, realmente era una barra concurrida donde el ruido dejaba escapar vagamente las melodías de un Saxo, un piano o una bella cantante que nadie veía y solo ella apreciaba…
Ella no dice ni una palabra, él la observa en el reflejo de su vaso, ella pronuncia una corta oración en donde nace la oreja de él y él simplemente toma un trago o mejor dicho sorbo, de esos un poco prologando, al estilo de un brindis fondo blanco…
Él la mira directo a los ojos por primera vez, ella se estremece, siente que puede ver más allá de sus ojos, más allá de su alma, más allá de lo que debería ver realmente…
Ella se levanta de su silla, él espera unos segundos, a ella le vuelve loca esos segundos donde no sabe realmente lo que esta haciendo, donde la confunden las ganas, donde la vuelve loca el pequeño drama, donde se encuentra en lo incierto y por dentro ya esta ardiendo…
Él termina levantándose, caminan juntos a la salida, ella se monta el taxi de siempre, él no sabe a donde van realmente pero esta seguro de si mismo, que la situación es suya…
Ella sube la escaleras, él va detrás de ella mareado por el mover de sus caderas… Abren la puerta, hubo poco deslumbre, la luz estaba tenue, el ambiente era perfecto, un frío perfecto, una cama perfecta y en unos instantes ella pondría un CD de jazz practicante perfecto…
Él toma la iniciativa, la toma, la besa y le mueve el mundo como hacía años que no le hacían… ella se dejaba llevar, por primera vez en años ella simplemente estaba allí para ser satisfecha… él jugaba al inocente pero su movimientos delataban la maestría que poseía…
La pasión fluye, los sentidos se agudizan, pasa 1, pasan 2, pasan 3… Ella perdió la cuenta realmente, él la manejaba majestuosamente… Cuando alcanzan la cima, cuando empiezan a sentir que el tiempo se detiene, que llega el instante, la gloria, el éxtasis de todos esos deseos acumulados durante la noche… Él y ella se vuelven uno solo Y todo termina, todo queda y todo acaba…
A la mañana siguiente Ella despierta sola, al lado de la cama una nota que decía:“La vencedora ha sido derrotada y el vencedor sigue estando solo”
lunes, 4 de octubre de 2010
La Vencedora... (Parte I)
Publicado por DnL_Páez en 20:36
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